lunes , junio 25 2018
Home / Cine / Nuevo ciclo de clásicos en Cine Colombia, el invitado es Charles Chaplin

Nuevo ciclo de clásicos en Cine Colombia, el invitado es Charles Chaplin

Cine Colombia ha creado un área especial desde el diecisiete, hasta el veintidós de abril, donde se proyectará cinco películas de Charles Chaplin (Una mujer de París, Rey en Nueva York, Monsieur Verdoux, El Gran Dictador, y Candilejas), como también tres cortometrajes que hacen parte de la Revista Chaplin (Vida de perros, Armas al hombro, y El peregrino). Cada una de estas piezas está remasterizada, en una resolución mejorada, y con subtítulos para cada una de las salas.

El pasado veintiséis de marzo hubo un Ensayo de Prensa en donde se vivió una de las películas en pantalla grande, El Gran Dictador. Un film que se puede visualizar en cualquier momento, pero cada vez que se repite es una experiencia completamente nueva. Una burla entre la realidad y la ficción junto con un toque sutil de inocencia en el personaje principal del barbero judío. Un espacio de olvido, y una puerta abierta a la desesperanza que procede al pensamiento humano a no dejar de pensar y accionar por sí solo.

Por una parte, está el fascismo en Italia con la llegada de Mussolini al mando, y por el otro el Nazismo en Alemania junto con Hitler por delante. En cada posición, un régimen totalitarista donde Chaplin tiene por manifestar ciertos comportamientos humanos de personas que vivían la discriminación a diario con pequeños detalles que llegaban a ser los más notorios como el Jew en los vidrios de casas de todas las cuadras.

En contraste al sufrimiento sobrepasado a la humanidad, Chaplin crea un humor donde es no necesario olvidar lo que se está reflejando en pantalla, es más bien dar un toque más simpático a la “maldad” que se conoce para ese momento. Este director, toma ciertas mañas y manías que tenía Hitler al hablar y las plasma, de la mano con un idioma que ni siquiera él entiende. Se cambia el signo de la esvástica, por dos “x” que suelen ser más comunes de dibujar. Su porte intelectual es bajo frente a su posición política al hacer un papel de dictador. Se humaniza por completo un ser humano que en algún instante acabó con millones de personas; dentro del papel de Chaplin, se ve un hombre casto y la mayoría del tiempo, torpe, no se denota por completo “perversidad”. Un ejemplo a la perfección, es esa escena especial donde Chaplin juega con el objeto de mapamundi, mientras hay una perspectiva del montaje tenue demostrando alegría al divertirse con el daño del mundo, pero también frustración al tomarlo en sus manos cuando se rompe.

Es así, como en cualquier instante de la vida se puede observar una película de Charles Chaplin sintonizando una ingenuidad, pero también un alto nivel de pensamiento al surgir nuevas ideas para lograr humanizar personajes, y motivar el humor sin necesidad de evaluar daño en la humanidad; también existe la risa.

Comments