Ultimas declaraciones oficiales de los medios de comunicación estadounidenses (especialmente el diario local The National Enquirer) confirman la crisis de salud por la que pasa actualmente el ídolo infantil de una generación, Macaulay Culkin (cuya legendaria actuación a los nueve años en la saga mi pobre angelito, impulso su carrera prematuramente), empezó a deteriorarse bajo el denominador común de dichos casos, de la total inmersión y uso descontrolado de estupefacientes y combinaciones mortales de fármacos adictivos (heroína, cocaína, analgésicos, oxycodone y vicodine), hacen parte del grave deterioro en la salud del ídolo de los noventa en producciones cinematográficas infantiles.

El actor neoyorquino, cuya vida gira en torno al consumo sin límite de alcohol, alucinógenos entre otras tantas. Titula mundialmente en las portadas oficiales de los diarios más importantes del mundo, bajo la premisa de la posible condición médica de enfermo terminal en la que caería prontamente al haber tocado fondo con el uso de metanfetaminas.

La icónica figura irreverente  de mi pobre angelito, Ricky Ricón, entre otras tantas, próximo a cumplir 32 años (el próximo 26 de agosto),  fue parte del conjunto de develaciones públicas en torno a la preocupación familiar por la posible muerte del artista en los próximos meses.

Completamente deteriorado y con un cuerpo enflaquecido al máximo, Culkin pasa estos días encerrado en su casa de Nueva York. Mientras tanto, Kit, su padre, y Jeanette Krylowski, su madrastra, se abren a los medios para contarles su preocupación por el actor treintañero.

Ahora es tarde para empezar un tratamiento completo de rehabilitacion con la estrella de 31 años, cuya posibilidad de vida es minoritaria y según lo informo The National Enquirer, terminal.

Por: Cristian Gutierrez / @CristianFeLipeHs

Revista Bombea

@RevistaBombea

Latest posts by Revista Bombea (see all)